martes, 10 de marzo de 2009

El público en la comunicación política. Su función; antecedentes y consecuencias

El texto de Jay G. Blumler publicado en la revista mexicana de sociología habla de la conciencia que se tiene en la comunicación política de un Público como factor activo, un público que ya no es pensado dentro del modelo de la “aguja hipodérmica”.
Cada vez se hacía más innegable que el publico podía estar en posición de: decidir a cuales mensajes debían atender y de que manera interpretarlos y b) resistirse a engaños de los posibles persuasores.
Con la formación de esta conciencia se hizo necesario estructurar el análisis de estos elementos, a partir de una base empírica para dejar a atrás la limitada atención que se tenía hacia el público.
Hasta ese momento, se había caracterizado a los ciudadanos como más o menos interesados en informarse acerca de asuntos políticos, se reconoce al público dentro de una perspectiva: la del interés en asuntos políticos.
Para intentar dar una respuesta con base empírica a las distintas posiciones que puede adoptar el publico frente a la comunicación política, se debe lograr establecer que la gente se relaciona con la política mediante las expectativas de otros que estén en ambientes cercanos o lejanos del propio y miembros del publico están relacionados por “una red compartida de expectativas mutuas”.
Con base en estos objetivos se inició en Inglaterra (1964) un análisis investigativo sobre la comunicación política a los miembros de una muestra de propietarios de televisores a quienes se les pidió una lista de ocho razones por las que mirarian programas de partidos politicos y de otras nueve por las que los evitarían para estudiar la susceptibilidad frente a la comunicación política.
Mediante la investigación del punto de vista del publico acerca de la informaci6n politica se incluyó además de una clasificación inicial (actividades de espectador, actividades de transición y actividades de gladiador) tanto las expectativas positivas como las negativas. Lo cual sugiere que los miembros del público pueden asumir una o mas de, cuatro "posiciones" ante la información sobre asuntos públicos.” Al anticipar o utilizar la comunicación politica, puede estar en posicion de monitor, espectador, partida- rio, o algo parecido al clasico ciudadano liberal.”
El monitor : su orientacon es predominantemente cognoscitiva ante la politica y posee una motivacion de vigilancia.
Espectador : se apoya más en la orientacion afectiva que en la cognoscitiva frente a la comunicación politica.
La de partidario y la de ciudadano liberal. Ambas se refieren a consideraciones de partido que tienen que ver con las razones para que la gente acepte recibir comunicación politica. (Quien desea que se le recuerden los puntos fuertes de su partido) a pesar de sus actitudes tibias frente a los partidos que compiten, el ciudadano liberal puede: estar bastante interesado en asuntos politicos, conocer bas tante de ellos y tener una actitud positiva frente al proceso electoral.
De acuerdo al análisis se hizo evidente que existe cierta identificación en cuanto a la edad, el sexo y la clase. Que siempre de acuerdo con sus objetivos, el publico elige el medio y que forma de participación utiliza (usos y gratificaciones).
En cuanto a las diferentes orientaciones de un público ante la información política, se sugiere que las circunstancias y las variaciones subculturales pueden afectar la distribución de las posiciones de un público frente a un sistema político. Para esto se intenta identificar las fuentes de expectativas que el público posee: la organización política, la cultura política y la organización de los medios de comunicación general del país.
La importancia que se le da a través de este trabajo a los miembros del público tiene que ver directamente con la tradición de los “usos y las gratificaciones” cuyas metas eran: descubrir el desequilibrio entre la atención a las necesidades del público y los objetivos persuasivos del comunicador además de tener en cuenta las necesidades del público como “variables intermedias” frente al estudio de otros procesos de comunicación.
Las consecuencias de las posiciones asumidas por los miembros del público se pueden encontrar en el momento de la exposición a los medios de comunicación. El principio común apunta al parecer a que la gente recurre a las fuentes de comunicación que más se adapten a sus propias necesidades. Resulta seductor pensar esta relación en términos de un modelo de retroalimentación, mediante el cual se transmiten las expectativas del público a los consumidores, quienes intentan cumplirlas con el contenido apropiado.
“Deberíamos decir, entonces, que las expectativas del público afectan a los comunicadores políticos en especial porque actúan sobre su sentido de incertidumbre, el cual o calman o exacerban; o debilitan o intensifican.”